
Termino el mes de mayo con el deseo de escribir una entrada que no tiene nada que ver con el dibujo (pronto subiré algo más). Las noticias que se leen a diario en los últimos meses parecen sacadas de un recital de chistes. Empiezas a no poder diferenciar la prensa seria de las parodias como por ejemplo "El mundo today" (que consigue sacarme más de una sonrisa). Es tan difícil de asimilar el rumbo que están tomando algunas cosas de cara a la política de nuestro país, fraudes, escándalos, y pasos atrás en los derechos de los ciudadanos que lo primero que piensa uno es "no me lo puedo creer". Pues creetelo.
Un país sumido en la ruina económica tiene un gran problema sin duda, pero es mucho mayor ese problema cuando la ruina afecta a la moral. Que paladines de la decencia propongas ciertas cosas sin que un solo signo de vergüenza se refleje sus rostros, no invita a pensar en un futuro mejor.
Pero todo tiene un límite, un punto de no retorno , un momento en el que no se puede decir otra cosa que "¡Basta!".