martes, 30 de diciembre de 2008

Pues no era la última






Pues no, si es que basta con que abra la boca para que me caiga una mierda en ella. El caso es que me he dado cuenta que este año he estado muy poco cascarrabias con el tema de las fiestas navideñas y quería ponerme de nuevo en plan Ebenezer Scrooge y soltar una cuantas palabras amargas entra tanto turrón y mazapán.
No es que odie la navidad. De hecho siempre me ha gustado por ser una época del año en la que ves a gente que no sueles ver mucho el resto del año, porque casi siempre caen algunos días de vacaciones y por algunas cuantas razones más. pero cada día soporto menos que se nos trate como a unos completos gilipollas en los medios de comunicación. La TV se convierte en un escaparate. Siempre lo es, publicidad y tv van de la mano. Pero en estas fechas es irritante ver como los noticiarios se centran más en alentar a la gente para que compre que en dar las noticias, en este año sobre todo recalcando que las cosas no van demasiado bien en algunos hogares, pero porqué no darte un capricho en estos días. Negocios, publicidad y Televisión. Menudo triunvirato. Y nosotros en el punto de mira. No sentiremos el espíritu navideño hasta que tengamos un negocio con el que vender algo en navidades..tienen que ser unos días llenos de ilusión,sí.

A nadie le amarga un dulce pero luego llega enero y las vacas flacas. Mientras en Madrid Directo invitan a que la gente pase la nochevieja en un hotel en lugar de en sus casas, gastándose medio o algo más que medio sueldo en regalarse un lujo, porque yo lo valgo (maldito slogan). Un servidor mañana por la noche se queda en casita. Ya le han cobrado por un cubata mucho más de lo que vale en más de una nochevieja...el alcohol
siempre está más caro de lo que debería pero en estos días ya es un desmadre total.
Está claro que todos nos merecemos un lujo. Pero no siempre es conveniente dárselo. Y hay mucha gente que se aprovecha de la euforia de estos días para que terminemos gastando más de lo que a veces nos interesa.
A pasarlo bien mañana, pero sin gastar más dinero del que NOS conviene gastar.